Siempre hemos escuchado que la motivación que tuvieron los hermanos de Iosef para infligirle todo tipo de males y venderlo como esclavo, fue la envidia.

Algunas señales de predilección de Iaakov por su hijo Iosef, como la túnica colorida que le regaló, habrían despertado estos sentimientos.

Sin embargo, la envidia en el relato oculta una cosa: el deseo de tener. 
Los hermanos de Iosef, en el fondo, anhelaban disfrutar de dichas atenciones especiales.

Y esto surge a su vez, de la noción de que otro tiene lo mío, pero también de la idea de que, para que yo tenga una cosa, otro debe dejar de tenerla.

En el mundo actual, nuestros sistemas económicos se configuran sobre diversos principios, uno de ellos es la libre circulación de los bienes.

Sin embargo, cuando algunos deciden acaparar para sí, mucho más de lo que necesitan o merecen, se configura un injusto social que genera grietas y conflictos sociales enormes, donde unos tienen que ser necesariamente “vendidos como esclavos”, a fin de que otros podamos seguir luchando por tener la túnica colorida, hasta obtenerla.

Aquí no importa tanto el mérito, sino más bien la audacia. Y esta es una manifestación moderna de los sentimientos que tenían los hermanos de Iosef.

Cuando el ser humano pierde la dimensión ética de su vida en sociedad, ocurren estas cosas.

Los hermanos de Iosef tenían derechos y obligaciones en el contexto de un clan familia, un pueblo naciente, así como nosotros tenemos derechos y obligaciones para con la sociedad en la que vivimos.

Si alguien comienza a sentir envidia, el deseo de tener algo que otro tiene o bien, el deseo de arrebatar con trampas lo que tienen o podrían tener otros, se rompe la paz social y aparece el esclavismo. Naturalmente, esto es más complejo cuando se institucionaliza, cuando se convierte en modelo político, social y económico.

En el mundo actual hay diversas manifestaciones de esclavitud, no tan duras como las de épocas pasadas, pero que siguen revistiendo dicho carácter.

¿Hasta cuándo seguiremos poniendo a nuestros hermanos (del género humano) en un pozo y vendiéndolos a la primera caravana que vemos pasar, sólo por nuestro deseo irrefrenable de tener al costo que sea?

La esclavitud moderna puede ser definida como aquel mal que sufre una persona al verse obligada a trabajar en condiciones que no resultan acordes a la dignidad humana y sin que esta pueda negarse u oponer resistencia a permanecer en dicha condición, dado que fue forzada por coerción, amenaza o abuso de poder. 

En nuestro mundo, todavía hay muchas personas que se encuentran en la situación de Iosef.

Simbólicamente en un pozo, vendidos a esclavistas o bien, en declarada situación de esclavitud: La trata de blancas, la explotación sexual, el trabajo infantil, etc. Son sólo algunas de las manifestaciones modernas de este mal.

Estas duras realidades no terminarán si no experimentamos un auténtico cambio de conciencia y no asumimos un compromiso real y sincero, de abandonar el deseo egoísta de poseer la túnica colorida a como de lugar. 

La túnica colorida es el privilegio y sólo cuando renunciemos a ella, habrá igualdad.

Shabat Shalom.
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