Éxodo 6:2 al 9:35
 
En está parashá, la segunda sección del libro del Éxodo, se nos introducen 7 de las 10 plagas que azotarán Egipto y con las que el Faraón terminará, prácticamente, expulsando a los hijos de Israel. 
 
D-s instruye a Moshé para hablar con el Faraón y entregar el mensaje atemporal:
 
 «Deja ir a mi pueblo» 
 
Moshé duda sobre sus propias capacidades, sobre su elocuencia, su liderazgo y oratoria;
 
Frente a esto D-s responde que no se trata sobre nuestras palabras, nuestra gramática o retórica, se trata del «mensaje» que debe ser entregado y que debe ser escuchado y así ser traspasado a las próximas  generaciones de Faraones, a los Faraones que sin duda vendrán.
 
Nosotros no leemos la Torá como libro de historia, sino más bien como un mapa cartográfico que nos guía y nos da las coordenadas a través de experiencias ajenas.
 
El Norte nunca se alcanza pero nos da el camino. 
 
Los líderes no son probados por sus éxitos, sino por sus fracasos, no es necesaria ninguna habilidad para tener éxito en tiempos buenos, en nuestros errores están las verdaderas oportunidades de aprendizaje.
 
Una creencia judía muy interesante es que la creación no ha sido concluida, aún formamos parte, y es nuestro deber hacer del mundo un lugar más cercano a la visión de D-s.
 
Un primer paso hacia nuestra liberación será liberarnos de nuestra propia pasividad y de nuestra tolerancia hacia lo intolerable: Derrotar nuestro Faraón interno para liberarnos de nuestra propia esclavitud.
 
Existe un llamado al que se debe acudir.
 
Actualmente, la mayoría de los judíos en el mundo vivimos en países con un sistema democrático, pero todavía hay una cantidad no menor de comunidades judías que viven bajo dictaduras, bajo nuevos Faraones. 
 
Nosotros, como gente de Torá, tenemos algo para decirles a esos nuevos Faraones. 
 
Porque en definitiva, la libertad es uno de los DD.HH más importantes y nuestro pueblo tiene un milenario llamado a la acción para alzar la voz en contra de la Tiranía.
 
Que sepamos responder a esta invitación.
 
Shabat Shalom.




 

 

 

 

 

 

 

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