Uno de los nombres de la festividad de Pésaj es “Jag Hamatzot”, la fiesta de los panes ázimos. 

Al respecto, dice la Torá: “Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, porque no tenía levadura [no alcanzó a leudar] ya que habían sido expulsados de Egipto y no podían demorarse; ni se habían preparado ninguna provisión…” (Shemot 12:39)
 
Sobre este detalle que proporciona el texto, sobre la celeridad en la salida de nuestros antepasados, se señala en Daat Zkenim que la gente no pudo prepararse con provisiones porque “habían estado bajo una gran presión y no podían quedarse más.”
 
Rabeinu Bejayé ben Asher agregará que esta salida rápida, sin tantos preparativos, fue una máxima expresión de fe en D-s.
 
Un D-s que aparece en el relato  impulsando la historia y a las personas, hacia la libertad. Y que, en cuyo impulso providencial, el pueblo encuentra una oportunidad que no desecha, sino que la hará suya en todo el relato que continua, por ejemplo, con el episodio de la partición del Iam Suf. ¿Quién se atreve a dar el primer salto?
 
En la historia de Pésaj, nuestros antepasados corren confiadamente hacia su liberación. 
 
Rashi calificará esta actitud del pueblo de Israel como loable, porque tenían fe y se pusieron en marcha. Y citando la Mejiltá de Rabi Ishmael, señala: “¿Qué recompensa se establece después? [Por esto]. Y responde: Israel es la porción sagrada del Señor«. 
 
Queridos amigos y amigas, todos estamos en algún Mitzraim (Egipto) y todos tenemos una tierra de promisión hacia la cual avanzar.
 
Todos hemos sentido esa presión, de la cual se habla en Daat Zkenim, que nos convence de que una determinada situación desagradable, inadecuada o indeseable, en la que nos hemos encontrado aparentemente atrapados, ya no resiste más. 
 
Y que, en definitiva, es tiempo de salir y emprender nuevos rumbos.
 
Ojalá todos tuviésemos el mismo anhelo de correr hacia la liberación. 
Asumiendo así, en propiedad, nuestra verdadera identidad: ser libre.
 
Es así como podemos convertirnos finalmente en “la herencia de D-s”, esa gente que camina hacia el futuro para conquistarlo con una conciencia renovada.
 
Es un camino de confianza y optimismo, que nos enseña que es posible perseguir nuestros sueños, vencer nuestros miedos, vivir sin tanto estrés, sin tanta ansiedad anticipatoria…
 
Que en este Pésaj 5782, podamos todos experimentar nuestra propia y tan necesaria liberación. 
 
 
Shabat Shalom,
Pesaj Kasher veSameaj!


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