La haftará de esta semana está fuertemente marcada por el relato de un liderazgo femenino sumamente positivo para Israel, en un tiempo de muchas dificultades. Nos referimos a Débora, jueza y profetisa.
 
Si bien, en el momento y contexto en que se ubicaría el relato, el sueño de la libertad ya se ha materializado y el pueblo se asentó efectivamente en la “tierra prometida”, los desafíos para los hijos e hijas de Israel no cesan.
 
Esta haftará recoge detalles importantes sobre la situación y nos presenta dos grandes amenazas para el pueblo: peligro constante de guerra y de asimilación.
 
Frente a ambos peligros, Débora elige la acción, siente que puede hacer algo por su pueblo y por su gente: 

“Se dejaron las ciudades abiertas en Israel,
fueron dejadas;
hasta que surgí yo, Débora;
hasta que surgí, madre en Israel…” (5:7)
 
Cierta parte de la exégesis, entiende que Débora siente compasión por su gente, a esto referiría el “instinto maternal” que menciona, asociado a la idea de misericordia. 
 
Se conmueve frente a lo que ve y decide actuar valientemente. Definitivamente, es una mujer comprometida al 100%.
 
Fruto de su trabajo, el libro de Shoftim nos dirá que llegaron 40 años de paz para Israel.
 
¿Se imaginan cuán grande habría sido la pérdida para el pueblo, si un grupo de señores ultraconservadores, hubieran salido a protestar en contra de Débora la jueza y profetisa, diciendo que las mujeres no pueden hacer esto y lo otro?
 
Sin lugar a dudas, en este Shabat Shirá, la energía feminista se deja sentir en nuestros textos sagrados. Leemos sobre mujeres que desde antiguo buscaban espacios para desarrollar todas sus habilidades, a pesar de la oposición machista que pretendía y pretende hasta hoy (en ciertos ambientes) relegarlas a otras funciones, lejos de los cargos de poder y liderazgo en la sociedad.
 
El desafío ahora es ver cuánto hemos avanzado y cuánto nos queda por avanzar en esta materia.
 
Porque un Judaísmo sin equidad de género, es un Judaísmo que todavía no se ha liberado completamente de Paró, ni “se ha asentado en la tierra.”

Editorial.
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