Parashá Trumá: «Sobre la ética económica judía.»


En la parashá Trumá se reciben las instrucciones para la construcción del Mishkán (Santuario), siendo esta la primera vez en que todos somos convocados a participar en un proyecto comunitario. Y el relato nos dirá que el pueblo judío responde al llamado a contribuir en la construcción con toda su disposición y generosidad.
 
Existen muchas formas de entender la historia del pueblo judío, una de ellas, es mediante la mitzvá de tzedaká, uno de los preceptos que hemos sido capaces de aceptar y reconocer como obligación frente a la comunidad. Digo esto, porque hay muchos episodios de la historia judía que han demandado de la solidaridad de cada judío y judía. Y nuestra supervivencia no podría ser explicada sin reconocer y destacar ese nivel de solidaridad y compromiso que cada persona asumió.

Tal vez esto explica la generosidad y liberalidad que el pueblo muestra en el relato, en lo que a sus donativos respecta: apartar lo mejor para el proyecto colectivo, para el bien de todos, etc.
 
Para Rabi Najman de Breslev, una persona justa debe magnificar las bendiciones de una comunidad a través de sus actos de bondad. En su lenguaje, la Tzedaká nos entrega la capacidad de romper nuestras cáscaras, dicho de otra forma, nuestras fantasías, deseos y distracciones que se levantan y alinean cada vez que tenemos que subir de nivel, impidiéndonos atravesar las puertas de la santidad. 
 
Si todos dan, entonces nos beneficiamos de vivir en una sociedad donde se satisfacen las necesidades de todos y nadie está en necesidad. Y por todo lo que damos nos beneficiamos mucho más.
 
Esto es lo que distingue la ética económica judía de la de otras culturas. Para nosotros no se trata de que nadie sea rico, sino de que nadie sea pobre. Y este es nuestro ideal para lo que llamamos “era mesiánica”.

Que podamos seguir construyendo el mishkán de la humanidad, para preservar juntos la santidad de la dignidad humana y que podamos dar lo mejor de nosotros en este cometido. ¡Este es uno de los proyectos colectivos más importantes de nuestros días!


Shabat Shalom.