Parashá Vaiakel – Pekudei: «Los tres atributos para construir».

En la Parashá de esta semana leemos sobre Betsalel hijo de Uri, un diseñador excepcional, nombrado por el mismo D-s para todo lo relacionado con los trabajos y detalles en la construcción del mishkán.


En Shemot 35:30 y siguientes, se nos dice que Betsalel era sabio, inteligente y que tenía conocimiento en toda labor: “Vayemale oto ruaj Elohim bejojmah bitvunah uveda’at uvejol-melajah.

 

Al respecto, es necesario hacer algunas precisiones. 

Jojmá, bitvuná y daat – Sabiduría, inteligencia y conocimiento.

¿Qué significa cada cosa? ¿Son sinónimos?


1.     Comencemos por Jojmá – sabiduría:

En Pirkei Avot, capítulo 4:1, encontramos la siguiente pregunta con su respectiva respuesta: “Ben Zomá dijo: «Quién es sabio? Aquel que aprende de toda persona…”

Y esto concuerda con lo que encontramos en el Cap. 31 de Shemot, donde ya se nos habló de Betsalel (Parashá Ki Tisá). Ahí, comenta Rashi en relación el pasuk 3, que la sabiduría es lo que hemos recibido y aprendido de otros.

 

2. ¿Y qué es la inteligencia?

Comentando el mismo pasuk 3 del Capítulo 31 de Shemot, Rashi nos responde que la inteligencia: “es la facultad de comprender una cosa por sí mismo, con base en lo que hemos aprendido”.

En otras palabras, la inteligencia es una construcción personal, es lo que somos capaces de hacer, formar o crear con los elementos que recibimos a lo largo de la vida, esos elementos que hemos recogido observando a otros, estudiando con otros, escuchando a otros, etc.

 

3. ¿Y el conocimiento? 

Rashi comenta: “conocimiento es la inspiración que tiene el hombre que está imbuido – empapado – de Espíritu de Santidad.”

 

Tres atributos se necesitan para poder construir: Jojmá, tvuná y Daat.

Debemos tener sabiduría, inteligencia y conocimiento, equilibradamente, para llevar a cabo la gran obra de nuestra vida, para construir vidas judías plenas, nuestro mishkán interior.

 

Y esto, la adquisición de estos atributos y su desarrollo, sólo se logra viviendo en comunidad. ¿En qué otro espacio podríamos lograrlo?

 

Viviendo en comunidad tenemos la oportunidad de observar a otros, escuchar a otros y aprender de otros. Sea ese «otro» un Rabino, un moré, un sheliaj tzibur, un amigo… Y también, viviendo comunidad, podemos aportar, transmitir lo que hemos aprendido, viviéndolo y sirviendo de ejemplo para los demás. Porque cada judío es un alumno, pero también puede ser un maestro. 

 

Es en el seno de una comunidad, donde podemos desarrollar las habilidades, talentos y conocimientos que hemos ido adquiriendo a lo largo de los años.

 

Finalmente, es en la comunidad donde recibimos la inspiración necesaria para sentir la importancia del servicio, para comprender lo necesaria que es nuestra participación y apoyo. Inspiración que encontramos cuando leemos la fantástica historia de nuestro pueblo en la Torá, cuando participamos de la oración comunitaria, cuando celebramos juntos las festividades, cuando vemos las necesidades de otros, cuando vemos los desafíos actuales y miramos juntos hacia el futuro, hacia el futuro de la comunidad y hacia el futuro del pueblo de Israel.

 

Por esta razón encontramos en Pirkei Avot capítulo 2 lo siguiente: “Hilel enseñaba: Nunca te alejes de la Comunidad”.

Es en el seno de una comunidad Judía donde aprendemos a ser judíos, donde además tenemos la oportunidad de desarrollarnos plenamente como judíos y donde podemos recibir la inspiración constante para seguir adelante con la construcción de nuestra vida interior, la construcción de nuestra identidad, reforzando el compromiso, aportando y colaborando en todo con la misión de construir comunidad y futuro.

 

Jojmá, tvuná y daat – Sabiduría, inteligencia y conocimiento.

Aprender de todos, saber construir con lo aprendido y tener la inspiración constante para hacerlo.

 

Se genera así una cadena de identidad, una línea de transmisión. Y con ello, nace la esperanza. No nos beneficiamos solamente nosotros, también beneficiamos a la posteridad. 

 

La parashá de esta semana nos recuerda el valor de los proyectos y sueños colectivos. Nos invita a reflexionar sobre el valor de la comunidad y la unidad. Nos invita a comprometernos.

 

Este Shabat, dediquémoslo a querer aprender más, a tomar la decisión de hacer más y a buscar entre las valiosas perlas de espiritualidad en nuestra tradición, la inspiración necesaria para asumir el desafío de construir comunidad y construir futuro.

 

Shabat Shalom,

Shabat Shalom umevoraj.